Esta página no pretende reemplazar la Biblia, imponer un credo humano ni identificar una denominación. Resume, para quien visita el sitio, cómo procuramos entender y enseñar las Escrituras.
La Palabra de Dios
Recibimos las Escrituras como inspiradas por Dios, verdaderas y suficientes para enseñar, corregir y preparar al discípulo para toda buena obra. La autoridad pertenece a Cristo y se conoce por medio de su Palabra, no por tradiciones, credos ni decisiones humanas.
2 Timoteo 3:16–17 · Colosenses 3:17 · 2 Juan 9
Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo
Creemos en el único Dios verdadero. Jesucristo es el Hijo de Dios, murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó. Él reina como Señor y es el único camino al Padre. El Espíritu Santo reveló la verdad por medio de los apóstoles y transforma la vida de quienes obedecen el evangelio.
Mateo 28:19 · Juan 14:6 · 1 Corintios 15:1–4 · Efesios 4:4–6
El evangelio y la salvación
La salvación es posible por la gracia de Dios en Cristo. El evangelio llama a oír la Palabra, creer en Jesús, arrepentirse, confesarlo como Señor, ser bautizado en Cristo para perdón de los pecados y caminar fielmente con Él. Ninguna obra humana merece la salvación; respondemos con una fe que confía y obedece.
Romanos 10:17 · Juan 8:24 · Hechos 2:38 · Romanos 10:9–10 · Gálatas 3:27 · Apocalipsis 2:10
La iglesia de Cristo
Jesús edificó su iglesia y es su única cabeza. Los cristianos forman congregaciones locales autónomas, sin una sede terrenal ni una organización humana que gobierne a las iglesias. Cada congregación procura seguir la enseñanza apostólica, con ancianos y diáconos cuando hay hombres calificados.
Mateo 16:18 · Efesios 1:22–23 · Hechos 14:23 · Filipenses 1:1 · 1 Pedro 5:1–4
La obra de la iglesia local
La iglesia local se ocupa de anunciar el evangelio, edificar a los santos y ayudar a los santos necesitados según el patrón del Nuevo Testamento. Esta obra se sostiene por la ofrenda voluntaria de sus miembros, sin convertir la iglesia en una institución comercial o social.
1 Tesalonicenses 1:8 · Efesios 4:11–16 · Hechos 4:32–35 · 1 Corintios 16:1–2
La adoración
Al reunirnos el primer día de la semana, perseveramos en la enseñanza, la comunión, la Cena del Señor y la oración. Cantamos con el corazón, sin instrumentos musicales, damos voluntariamente y procuramos que todo se haga con reverencia, orden y entendimiento.
Hechos 2:42 · Hechos 20:7 · Efesios 5:19 · Colosenses 3:16 · 1 Corintios 14:40 · 1 Corintios 16:1–2
La vida del discípulo
Seguir a Jesús significa amar a Dios y al prójimo, vivir en santidad, servir, perdonar, cuidar la familia, ayudar al necesitado y permanecer fiel aun en la dificultad. La verdad bíblica debe verse en nuestro carácter y nuestras decisiones.
Mateo 22:37–40 · Romanos 12:1–2 · Gálatas 5:22–23 · Santiago 1:22
Nuestra esperanza
Jesucristo volverá. Habrá resurrección y juicio, y Dios dará vida eterna a quienes permanecen en Cristo. Esta esperanza nos mueve a vivir con fidelidad, sobriedad y gozo.
Juan 5:28–29 · Hechos 17:30–31 · 1 Tesalonicenses 4:13–18 · 2 Pedro 3:10–14
Una invitación, no una prueba humana.
Si algo aquí no está de acuerdo con las Escrituras, deseamos corregirlo. Si tiene una pregunta, será bienvenida una conversación respetuosa con la Biblia abierta.