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septiembre 27, 2022

CREI POR LO CUAL HABLE

"…Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos…" 2 Corintios 4:13

Cristo es nuestro ejemplo de obediencia

Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada. (Juan 8:29.

Cristo es nuestro ejemplo de obediencia hebreos 5:8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia. Buscaba complacer al Padre en todo lo que hacía, y quería que el mundo reconociera que mediante la obediencia se demuestra el amor (Juan 14.31). Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.

La obediencia de Jesucristo fue a tal punto que se negó completamente a sí mismo, siendo sometido a la calumnia, la burla, el escarnio, la traición, la soledad, el desamparo.

“…y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz…” Filipenses 2:8

Obediencia es la acción de acatar la voluntad de la persona que manda, de lo que establece una norma o de lo que ordena la ley. Jesús nos dio ejemplo de obediencia al someterse a la voluntad del Padre y negarse a sí mismo.

La obediencia del Cristiano es honrar y respetar la autoridad de Dios, hacer lo que Él nos pide o manda. Los cristianos debiéramos ser obedientes al Padre, tal como lo fue Jesús

Aprendemos del modelo de Jesús, que el que está dispuesto a someterse a Dios, también en lo que corresponde al cumplimiento de su voluntad, está dispuesto a someterse a los hombres.

«Y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido» (Mr. 1:37,38).   Jesús el hijo de Dios cumplía su obediencia a Dios

La Biblia ofrece ejemplos de este principio. David no tuvo una vida perfecta, pero Dios sabía que el rey estaba consagrado de todo corazón a Él 1 R 15.5. Por cuanto David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urías heteo. David declaró: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón” (Sal 40.8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón. 9 He anunciado justicia en grande congregación; He aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes.). Y el apóstol Pablo tenía a Cristo como su solo objetivo (Fil 3.13, 14 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.). Aunque, antes de su conversión, había perseguido a los judíos cristianos 1 Co 15.9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

Estos dos hombres experimentaron el amor perdonador de Dios, que los motivó a buscar activamente su voluntad. Nuestro Padre celestial sabe que ninguno de nosotros puede tener una vida perfecta, y por eso quiere que sus hijos dejen que el Espíritu Santo les ayude a obedecer.

Una vida de obediencia requiere una mente centrada en el Señor y su plan,

Un corazón comprometido a obedecerle, y una voluntad rendida a su autoridad. Consiste en negarse a sí mismo, resistir la tentación, y preferir su camino diariamente. ¿Qué tan fuerte es el deseo suyo de hacer la voluntad de Dios?

Estamos invitados a cumplir la volunad de Dios aprendiendo del hijo de Dios y otros ejemplos de hombres de Dios